Un proyecto de vieja data.

Migración mixteca a la Ciudad de Tijuana, Baja California, México:

¿Cambio o continuidad cultural?

Autora: Martha Eugenia Delfín Guillaumin

20 de julio de 2014

 

 

Acabo de leer un libro recientemente publicado muy interesante que trata sobre las mujeres indígenas que radican en el Valle de San Quintín, Baja California. Su autora, Gisela Espinosa Damián, narra las experiencias vividas desde hace décadas por las mujeres indígenas migrantes que se establecieron junto con sus familiares en el valle agrícola de San Quintín en el norte de la península bajacaliforniana. Esta migración desde sus provincias natales, como Oaxaca y Michoacán, demuestra la precariedad de su economía regional por lo que se vieron forzadas a mudarse a otra entidad lejana de su terruño de origen.

 

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Integrantes de Naxihi na xinxe na xihi[1]

 

Desafortunadamente, las malas condiciones de vida no experimentaron cambios sustantivos a causa de que su trabajo como jornaleras agrícolas se ha visto entorpecido por las agresiones racistas, las bajas prestaciones salariales, y la carencia de servicios médicos y educativos para sus hijos y cónyuges.  Si a esto se suma la violencia moral y física que han recibido de los contratistas y de sus propios maridos, es que podemos entender el sentido que tiene para estas indígenas el haber podido organizarse creando la asociación civil Naxihi na xinxe na xihi, que tiene como particularidad el tratar de asegurar una vida libre de violencia para las mujeres en el Valle de San Quintín que son mixtecas, triquis, zapotecas, p’urhépechas, nahuas, tlapanecas, mixes y mestizas. En esta última década han logrado avanzar para apoyar a las indígenas mixtecas y triquis, particularmente, contra la violencia intrafamiliar, pero, además, para propiciar la salud sexual y reproductiva. Espinosa Damián finaliza su escrito con esta reflexión: “Es indispensable diseñar un esquema financiero de apoyo permanente para dar continuidad y ampliar su trabajo, con el fin de que este proyecto no se convierta en una gota en el desierto.”[2]

 

Portada del libro Naxihi na xinxe na xihi

 

Me llamó la atención que uno de los autores citados en este libro fuera un destacado antropólogo que se llama Víctor Clark Alfaro, al cual conocí hace muchos años cuando yo radicaba en Tijuana, Baja California. A mediados de 1986, este investigador me confió que el gobernador estatal, Xicoténcatl Leyva Mortera, se refería a las mujeres indígenas mixtecas que vendían flores de papel en la Avenida Revolución como “las Marías”, una manera muy despectiva de nombrarlas. Curiosamente a este personaje lo quitó anticipadamente de la gubernatura “por licencia concedida” el presidente Salinas que hizo el fraude electoral de 1988. Esta vendetta fue porque en Baja California aconteció que  Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el candidato presidencial, había ganado en el número de votos de los moradores de esa entidad federativa y Leyva Mortera lo reconoció. Mi interés en realizar mi tesis de licenciatura en Etnohistoria sobre la población mixteca migrante a la ciudad de Tijuana se vio acrecentado de manera significativa en ese entonces.

 

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Flores de papel[3]

 

El proyecto que inscribí es el que ahora voy a compartir con los lectores de este texto, pero debo aclarar que fue una pena que por cuestiones personales no pudiera concluirlo porque mi cambio de domicilio a Argentina me impidió realizar el correspondiente trabajo de campo. En su lugar investigué entonces las rebeliones indígenas decimonónicas en el sur de Mendoza, Argentina. El título del primer protocolo fue “Migración mixteca a la ciudad de Tijuana, Baja California, México: ¿Cambio o continuidad cultural?”, y si bien lo inscribí como proyecto de tesis en 1987, muchas de las problemáticas descritas en el referido texto desafortunadamente siguen hasta el momento. Me permito exponerlo a continuación.

 

Descripción y justificación del tema

 

El pueblo mixteco ha mantenido una tradición de migración a través de los años, tradición que quizás se inicia en la colonia ya que la introducción del ganado ovino y caprino afectó terriblemente la ecología del lugar obligando a los pobladores de la Mixteca Oaxaqueña a trasladarse a otros sitios para mejorar sus condiciones de vida.[4] Sin embargo, existen evidencias sobre ciertos antecedentes migratorios entre los pueblos de la Mixteca oaxaqueña durante la época pre colonial como es el caso de Tilantongo que enviaba migrantes en busca de mejores condiciones de vida, para trabajar como terrazgueros en las tierras del señor de Tecomastlahuaca.[5]

 


Mixtequilla,

Este mapa del siglo XVI muestra el lugar en donde los mixtecos se establecieron hacia el año de 1496 en territorio zapoteca. En ese entonces habían creado una alianza con los zapotecas contra los mexicas en el camino hacia el Soconusco. Estos mixtecos que habían bajado de sus tierras en la región montañosa fueron recompensados con dichas tierras en la ruta hacia Tehuantepec. El nombre que recibió el poblado fue el de Mixtequilla, la pequeña Mixteca. Esta voz es náhuatl: "Mixtequilla, diminutivo de Mixtecatl, significa en mexicano "natural de la Mixteca"; Mixtecatl es nombre nacional derivado de MIXTLAN que quiere decir "Lugar de nubes o nebuloso" y su etimología proviene de Mixtl: "Nube" y Tlan:"Lugar de".

Creo que podría considerarse a estos mixtecos como inmigrantes en este territorio apartado de su lugar de origen.[6]

 

Actualmente, la migración mixteca se ha caracterizado por el empleo de la mano de obra en el servicio doméstico, para el caso de las mujeres, y en la industria de la construcción, para el de los varones, localizándose en las ciudades de Oaxaca, Puebla y México principalmente.[7] Partiendo del supuesto de que la migración mixteca oaxaqueña, en lo que va de la presente década [1980], ha ido en aumento, específicamente a las zonas urbanas y agrícolas del centro y noroeste del país, es que se pretende realizar este trabajo.

 

Este movimiento migratorio ha establecido centros de continuo contacto que permiten que exista un mayor grado de cohesión dentro del grupo mixteco. Podría hablarse, quizás, de “rutas migratorias” que facilitan en cierto modo el viaje de los mixtecos. Paul Singer afirma que: “La adaptación del migrante recién llegado al medio social se da frecuentemente mediante mecanismos de ayuda mutua y de solidaridad de migrantes más antiguos”.[8]

 

En el noroeste del país, específicamente en el Estado de Baja California, los mixtecos se emplean como trabajadores agrícolas en los valles de Mexicali y San Quintín. Se considera que alrededor de un 80% de los trabajadores agrícolas indígenas en el valle de San Quintín son mixtecos. “Su ruta migratoria inicia en los meses de enero y febrero en los campos agrícolas de Sinaloa. Continúan hacia el valle del Yaqui, en Sonora, donde una vez concluidos los trabajos del ciclo agrícola, algunos retornarán a sus comunidades de origen para trabajar sus tierras, mientras que otros serán reclutados para trabajar durante los meses de junio a noviembre en los campos de San Quintín.”[9]

 

A pesar de que dichos migrantes se dedican a labores agrícolas primordialmente, no es mi intención referirme a éstos sino a los mixtecos que radican en la ciudad de Tijuana. Según el Dr. Jorge Bustamante, los mixtecos “se establecen en las orillas o en zonas marginadas de las ciudades de Tijuana, Ensenada o en el poblado [sic] de San Quintín…”[10]

 

Hace algunos años, los mixtecos, al igual que otros grupos étnicos, eran vistos en la ciudad de Tijuana vendiendo sus mercancías o pidiendo limosna. Por lo general, las mujeres mixtecas se encontraban en la Avenida Revolución (principal calle de tiendas de artesanías, bares y restaurantes para el turismo estadounidense), vendiendo flores de papel. Actualmente, continúan dedicándose a la venta de flores, pero de una manera más organizada al parecer.

 

Se supone lo anterior si se asume la idea de que los mixtecos mantienen una cohesión dentro del grupo, la cual les ha llevado a obtener diversos beneficios (relativamente hablando en comparación con otros grupos étnicos migrantes en la entidad), tales como contar con una colonia (barrio) semi-proletaria que posee todos los servicios en la ciudad de Tijuana.

 

 Los aspectos socio-económicos y culturales serán revisados en este trabajo desde el punto de vista etnohistórico pues se pretende averiguar hasta qué grado las migraciones mixtecas han presentado transformaciones tomando como referencia la época colonial principalmente.

 

Me refiero particularmente a los procesos de cambio socio-ideológico que transforman las manifestaciones de carácter cultural. Así, es mi intención analizar el mencionado cambio socio-cultural que se produce al interior del grupo mixteco y la interrelación con el resto de la comunidad tijuanense.

 

El tema de la migración mixteca me ha parecido sumamente interesante porque considero que, por una parte, dicha migración crece y la Mixteca Oaxaqueña sufre de un despoblamiento cada vez mayor, y, por otra parte, ciudades como Tijuana y Mexicali, que no cuentan con una infraestructura adecuada para recibir a los migrantes del interior del país y, recientemente, a los deportados de los Estados Unidos por la aplicación de la Ley Simpson Rodino a partir del 5 de mayo del presente año [1987], se ven fuertemente afectadas por las nuevas olas de migración mixteca, lo cual conlleva a un estado de violencia nuevo –robos, criminalidad- que no se observaba tan marcadamente como hasta ahora.

 

Me parece que esta situación agrava los conflictos socio-económicos en la ciudad de Tijuana, tomando en cuenta a los otros grupos “problemáticos” tales como: cholos, punks, rockers. Con lo anterior no quiero decir que los mixtecos sean la causa de esta situación conflictiva, pero al no contar la ciudad con suficientes servicios, el problema de la vivienda, los alimentos, la salud y los transportes se agudiza.

 

Aunado a esto, la población que se considera nativa de la entidad no deja de ver con cierto desprecio a estos migrantes indígenas nombrándolos peyorativamente y de forma general “oaxaquitas” sin notar que entre ellos no sólo hay mixtecos sino zapotecos, triquis y otros grupos étnicos [de otras entidades federativas] en menor proporción.[11]

 

En la Mixteca oaxaqueña existen problemas de diversa índole derivados, entre otras cosas. de la erosión y pobreza de la tierra en la zona (Mixteca Alta sobre todo), la presión demográfica sobre la tierra,[12] conflictos de tierras, falta de apoyo real por parte del gobierno estatal y central, falta de comunicaciones (carreteras y caminos), la actual crisis económica que afecta, no sólo al Estado de Oaxaca, sino a todo el país. De ahí que suponga que esas sean varias de las principales causas que orillan al mixteco a migrar.

 

Por último, este tema me parece importante ya que se trata de un fenómeno actual que afecta no únicamente a los mixtecos como grupo étnico migrante, sino por una parte a aquellos individuos que se encuentran ya establecidos en los lugares a donde llegan, en este caso, la ciudad de Tijuana.

 

En el primer caso me interesa saber hasta qué grado las costumbres locales se ven afectadas por dicha migración y, en el segundo, la interrelación mixteco-tijuanense que se establece en el momento del contacto.

 

II. Fundamentación teórico-metodológica de la investigación

 

Al abordar el tema de esta crisis es necesario especificar qué se entiende por el fenómeno migratorio y la forma como se puede analizar. Así, la migración (del latín migrare = cambiar de residencia), observada como fenómeno demográfico, es entendida como “el cambio de residencia de un lugar a otro geográficamente determinado”.[13] Teresa Mora por su parte considera la migración “como parte del proceso de producción de la fuerza de trabajo en un momento histórico de una formación social, dialécticamente relacionado con otros procesos que integran el proceso económico, los cuales están determinados por la estructura del modo de producción dominante”.[14]

 

Por otra parte, para el análisis de los flujos migratorios se requiere –al establecer una tipología operativa- considerar tanto la dirección como la duración de dichos flujos. Así, la dirección permite establecer migraciones de distintos tipos:

 

a) rural-urbano

b) urbano-rural

c) urbano-urbano

d) rural-rural

e) internacional[15]

 

En cuanto a la duración, ésta nos hace diferenciar las migraciones definitivas de las temporales. Para este estudio entenderemos la migración Mixteca-Tijuana como una migración rural-urbana, tratando de determinar su duración.

 

En otro orden de cosas, los aspectos migratorios tales como movilidad de empleos (campesinos-terciarización = descampesinización), urbanización (marginalidad[16]), selección migratoria, aculturación, asimilación (proceso mutuo de integración), etc. serán considerados en el desarrollo del tema objeto de esta tesis.

 

 

Para la revisión etnohistórica de este trabajo será necesario analizar cómo inciden en la migración oaxaqueña a Tijuana los procesos de aculturación que ésta implica, así como la concepción de la identidad étnica al interior del propio grupo mixteco.

 

Para los antropólogos estadounidenses la aculturación se refiere a los cambios que se producen cuando se juntan sociedades con diferentes tradiciones culturales. A lo anterior los antropólogos ingleses lo llaman “contacto cultural”; sin embargo, existe una falta de concordancia en si el término se aplica a los resultados o a los procesos de cambio ya que dicho contacto implica, además del referido cambio, una asimilación cultural (mixtecos-tijuanenses) y la sustitución de una serie de características culturales por otras.

 

Siguiendo a Redfield, a riesgo de parecer anacrónica, “la aculturación comprende aquellos fenómenos que resultan cuando grupos de individuos que tienen culturas diferentes entran en contacto directo y continuo, con los subsiguientes cambios en la cultura original de uno o de ambos grupos”.[17]

 

http://books.google.com.mx/books?id=TrY31PHYiHsC&pg=PA258&img=1&zoom=3&hl=en&ots=Mhm7c5L7EU&sig=ACfU3U2zAnfyQaAIW4sYCg-Eeztvv1hHtw&w=685

 

En cuanto al concepto de identidad, se pretende abarcar este punto como una cuestión ideológica que se relaciona al sentido de pertenencia a un grupo étnico determinado. Dado que identidad y cultura se pueden interrelacionar porque la cultura tiene también matices ideológicos, he de considerar –bajo esta concepción- que el grupo mixteco poseía una avanzada cultura, siempre en contacto con otros grupos, v. g. zapotecos y mexicas, que posteriormente se vio impactada por el encuentro con la cultura española y transformada a lo largo del período colonial. Aunque se examinarán estos aspectos, así como los de la etapa independiente y revolucionaria, toca a esta tesis avocarse al contacto actual Mixteca-Tijuana (entendiéndose a Tijuana como una sociedad fronteriza sui generis) para observar la transformación o continuidad de los principales rasgos culturales de los mixtecos: lengua, prácticas tradicionales de medicina, actividades económicas, organización religiosa, educación, estratificación social, etc. y su incidencia en la vida cotidiana del mixteco actual en la ciudad de Tijuana.

 

III. Preguntas de investigación e hipótesis principales

 

Suponiendo que el tipo de migración mixteca a la ciudad de Tijuana es definitiva, ¿se mantienen los vínculos con la comunidad de origen?

 

En cambio, si la migración es temporal, ¿cómo repercute esto en su comunidad cuando el migrante regresa?

1.    Los migrantes mixtecos establecen “rutas de migración” que les permiten mantener la cohesión y contacto dentro del grupo. Es también una forma de protección intra-grupal.

2.    La mano de obra mixteca se está convirtiendo en una de las principales aportadoras de fuerza de trabajo en el Estado de Baja California.

3.    La diferenciación social (status) entre los mixtecos ya no obedecerá a cuestiones mítico-religiosas sino puramente económicas, es decir, se dará una cohesión al interior del grupo por cuestiones socio-económicas, dejando de ser una cohesión étnica.

 

IV. Diseño de investigación

 

1. Objetivos

 

En esta tesis se pretende:

 

a)    Determinar cómo se ha ido manifestando la migración en las distintas etapas históricas de la Mixteca oaxaqueña, así como las causas a que dicha migración obedece.

b)    Indagar si el migrante mixteco en Tijuana es temporal o permanente.

c)    Revisar la historia de la Mixteca oaxaqueña para poder establecer un punto de referencia (corte diacrónico) en la comparación de la organización mixteca social actual y la que se daba en el momento del contacto, así como en la época colonial y del México independiente.

d)    Apreciar y analizar la organización social mixteca en Tijuana y compararla posteriormente con la del lugar de origen de los migrantes, para marcar con ello las diferencias y semejanzas que pudieran existir (parentesco, compadrazgo, matrimonio, mayordomías, bautizo, cofradía, etc.).

e)    Pretendiendo que el encuentro con otro modo de vida, en este caso el de la ciudad fronteriza de Tijuana, supone una aculturación en el migrante mixteco, ver los grados de ésta y cómo se da.

f)     Ver hasta qué punto sus costumbres originales prevalecen (continuidad, pérdida o transformación).

g)    Determinar el tipo de inversión que realizará el migrante mixteco en Tijuana o en Oaxaca, si es que regresa.

h)   Establecer si se trata de la desaparición de este grupo étnico como tal o simplemente de la aplicación de mecanismos de autodefensa para lograr su supervivencia.

i)     Analizar la relación de los mixtecos en Tijuana con el Gobierno del Estado de Baja California y otras instituciones. ¿Cómo se da?

j)     Analizar la organización política de los mixtecos en Tijuana y su vínculo con el resto de la ciudadanía.

 

2. Técnicas

a)    Recopilación y revisión de material bibliográfico (Biblioteca Nacional, Colegio de México, INAH, ENAH, Universidad de Tijuana, B.C. y Universidad de San Diego, California); hemerografía (periódicos La Jornada y El Mexicano) y documental (AGN, Archivo de Oaxaca y Archivo Municipal de Tijuana y Mexicali).

b)    Revisión de los Censos de Población de Oaxaca y Baja California.

c)    Trabajo de campo:

Encuestas y entrevistas en:

1) Tijuana, B.C.

2) La Mixteca oaxaqueña, una vez que se haya determinado el lugar de mayor migración mixteca hacia Tijuana.

d)    Elaboración de cuadros estadísticos con los resultados de las encuestas, previa codificación.

 

CRONOGRAMA TENTATIVO                                                               20 HORAS                                                                                                                         SEMANALES

Octubre de 1987

 

Tijuana: localización de archivos y contactos

 

Noviembre 1987

 

Revisión de archivos, biblioteca y hemeroteca

 

Diciembre 1987

 

Revisión de archivos, biblioteca y hemeroteca

 

Entrevistas y encuestas

 

Enero 1988

 

Entrevistas y encuestas

 

Febrero 1988

 

Ordenación de material – fase Tijuana/Trabajo de archivo AGN

 

Marzo 1988

 

Trabajo de campo Mixteca oaxaqueña: entrevistas y encuestas

 

Abril 1988

 

Revisión de archivos de Oaxaca

 

Mayo 1988

 

Ordenación de material y exposición de los datos

 

 

V. Plan de exposición [Índice Tentativo[18]]

 

1.    Antecedentes históricos del grupo mixteco.

1.1. Ubicación y descripción geográfica

1.2 .Época prehispánica

1.3. Época colonial

1.4. Época independiente

1.5. La República y el II Imperio

1.6. Período revolucionario

 

2.    La Mixteca oaxaqueña en el siglo XX.

2.1. Período posrevolucionario

2.2. Período actual

2.2.1. Economía

2.2.2. Organización social

2.2.3. Organización religiosa

2.2.4. Organización política

2.2.5. Otros aspectos

 

3. Los mixtecos migrantes.

3.1. Migrantes temporales

3.2. Migrantes definitivos

 

4. Los mixtecos en Tijuana.

4.1. Economía

4.2. Organización social

4.3. Organización religiosa

4.4. Organización política

4.5. Otros aspectos

 

5. Los mixtecos al regresar a su lugar de origen.

5.1. Reencuentro con la comunidad

5.2. Aceptación y rechazo

5.3 Participación económica, política y social del migrante en su comunidad

 

6. Conclusiones.

 

7. Bibliografía.

 

VI. Bibliografía empleada en este proyecto de tesis

 

Acevedo Conde, María Luisa (1982)

Desempleo y subempleo rural en los valles centrales de Oaxaca, México, SEP-INAH.

 

Aguilar Medina, José Íñigo (1979)

“La Mixteca oaxaqueña, una zona de emigración” en Aspectos sociales de la migración en México, compiladora Margarita Nolasco, Vol. II, México, SEP-INAH.

 

 Anguiano Téllez, María Eugenia (1986)

“Los Mixtecos en Baja California” en México Indígena, Nº 13, Año 2, pp. 49-52, Nov.-Dic., México, INI.

 

Bartolomé, Miguel y Alicia M. Barabas (1986)

“Los migrantes étnicos de Oaxaca” en México Indígena, Nº 13, Año 2, pp. 23-25, Nov.-Dic., México, INI.

 

Bustamante, Jorge (1986)

“Migración indígena a Baja California Norte” (entrevista a Jorge Bustamante) en México Indígena, Nº 13, Año 2, pp. 21-22, Nov. Dic., México, INI.

 

Gay, José Antonio (1933)

Historia de Oaxaca, Tomo I, 2ª Edición del Departamento de Educación Pública del Gobierno del Estado de Oaxaca, México.

 

Instituto Nacional Indigenista (INI)

Grupos étnicos de México, Tomo I, México.

 

Iturribarría,  Jorge Fernando (1944)

Breve historia de Oaxaca, Biblioteca Enciclopédica Popular Nº 21, México, SEP.

 

Iszaevich, Abraham (1973)

Modernización de una comunidad oaxaqueña del valle, México, SEP-SETENTAS.

 

Mora V., Teresa (1982)

La Mixteca Baja, su migración; Nieves Ixpantepec y San Nicolás Hidalgo, Oaxaca, Cuadernos de Trabajo Nº 30, México, DEAS-INAH.

 

Nolasco A., Margarita, compiladora (1979)

 Migración municipal en México (1960-1970), 2 volúmenes, México, SEP-INAH.

 

Paré, Luisa (1977)

El proletariado agrícola en México, ¿campesinos sin tierra o proletarios agrícolas?, México, Editorial Siglo XXI.

 

Ravicz, Robert S. (1965)

Organización social de los mixtecos, Colección de Antropología Social, México, INI. (Traducción de Daniel Cazés).

 

Redfield, Robert, Ralph Linton, and Melville J. Herskovits (1935 - 1936)

“Outline for the Study of Acculturation”, USA, American Anthropologist New Series, 38: 149-152.

 

Singer, Paul (1983)

Economía política de la urbanización, México, Editorial Siglo XXI.

 

Spores, Ronald (1967)

The Mixtec Kings and their People, U.S.A., University of Oklahoma Press.

 

A manera de cierre

 

Antes de terminar con este texto me parece adecuado mencionar que el trabajo citado de la investigadora Gisela Espinosa Damián o lo que ha escrito recientemente el antropólogo Víctor Clark para la Comisión Nacional de los Pueblos Indígenas sobre la población mixteca e indígena en la Baja California, sería preciso añadirlo a la bibliografía del proyecto, claro, si en vez  de 1987 éste se pasara a nuestros días, julio de 2014. Desgraciadamente, mucho de lo que mencioné sobre la pesadumbre económica en sus lugares de origen, el racismo y las malas condiciones de salud y de trabajo en la Baja California sigue vigente a pesar de la defensa de los derechos humanos, los estudios de género, la legislación laboral, las reformas educativas en las que se considera la enseñanza para los niños indígenas en sus lenguas originarias.

 

Clark dice que la “frontera está siendo colonizada y renovada cotidianamente por una migración constante que incluye la incorporación de una diáspora indígena.”[19] El problema es encontrar un sentido de identidad más sólido e inclusivo en esas apartadas tierras del territorio mexicano que hermane a los indígenas y mestizos que formamos parte de este país.

 

 


[1] Esta imagen aparece en el libro de Gisela Espinosa Damián con la colaboración de Ana Carmen Luna Muñoz, Naxihi na xinxe na xihi. Por una vida libre de violencia para las mujeres en el Valle de San Quintín, Baja California, México, UAM-Unidad Xochimilco, CDI, 2013 y en el artículo de Gisela Espinosa Damián, “Naxihi na xinxe na xihi Mujeres en defensa de la mujer”, Diario La Jornada del Campo, Nº 56, 26 de mayo de 2012, http://www.jornada.unam.mx/2012/05/26/cam-encuentro.html (Consultado el 18 de julio de 2014).

[2] Gisela Espinosa Damián con la colaboración de Ana Carmen Luna Muñoz, Naxihi na xinxe na xihi…, Ibid., p. 109. Los testimonios incluidos en el libro provienen de dos talleres de sistematización de la experiencia de Naxihi na xinxe na xihi (Mujeres en defensa de la mujer) y Ve’e naxihi (Casa de la Mujer Indígena), realizados en enero y febrero de 2012 por su autora.

[4] Para este apartado véase: José Íñigo Aguilar Medina, “La Mixteca oaxaqueña, una zona de migración”, en Aspectos sociales de la migración en México, compiladora Margarita Nolasco, pp. 155-185.

[5] Sobre este particular consúltese: Barbro Dahlgren de Jordán, La Mixteca: su cultura e historia prehispánicas.

[6] Me permito añadir esta imagen e información al protocolo original de 1986.

Mystequilla y Tegoantepec. Oaxaca, 1573, AGN, Tierras, vol. 3343, exp. 4, ff. 43v. y 44

“En el año de 1496, existió una alianza mixteca-zapoteca con los aztecas que tenían como vía o camino la región de Tehuantepec, hacia el Soconusco, dándose una gran batalla en una montaña fortificada que se conoce por Guiengola (en zapoteco piedra grande) y al triunfo de la alianza mixteca-zapoteca, el rey de Zaachila cedió a los mixtecas en recompensa de su poderosa ayuda, aquel corto terreno para que edificaran un pueblo como lo hicieron, conservándose hasta hoy con el nombre de Mixtequilla.

Para esta empresa descendieron de las montañas mixtecas 24,000 soldados mandados por 24 valientes capitanes dispuestos a luchar al lado de Cosijoesa.”

 http://www.e-local.gob.mx/work/templates/enciclo/EMM20oaxaca/municipios/20421a.html (Consultado el 20 de julio de 2014).

[7] Confróntese a Miguel Bartolomé y Alicia M. Barabas, “Los migrantes étnicos de Oaxaca” en México Indígena.

[8] Paul Singer, Economía política de la urbanización, p. 64.

[9] María Eugenia Anguiano Téllez, “Los mixtecos en Baja California” en México Indígena, p. 49.

[10] Jorge Bustamante, “Migración indígena a Baja California Norte” en México Indígena.

[11] María Eugenia Anguiano Téllez, op. cit.

[12] José Íñigo Aguilar Medina, op. cit.

[13] J. V. Arévalo, “La definición de migración” en Conferencia latinoamericana sobre población, Unión Internacional para el Estudio de la Población, México, El colegio de México, 1972, pp. 533-543, citado por Teresa Mora V. en La Mixteca Baja, su migración; Nieves Ixpantepec y San Nicolás Hidalgo, Oaxaca, p. 7.

[14] Teresa Mora V., Ibid., p. 8.

[15] Luisa Paré, El proletariado agrícola en México, ¿campesinos sin tierra o proletarios agrícolas?, p. 106.

[16] De acuerdo con Paul Singer en su Economía política de la urbanización: “Surgen (…) empleos marginalizados por las relaciones hegemónicas de producción, que en el medio urbano consisten en las artesanías, las pequeñas empresas de servicios y el pequeño comercio.”, p. 96.

[17] Robert Redfield, Ralph Linton, and Melville J. Herskovits (1935) 1936 “Outline for the Study of Acculturation”, American Anthropologist New Series, 38: 149-152, USA. La traducción es de la autora de este proyecto.

[18] Es la manera como se prefiere especificar este apartado actualmente.

[19] Víctor Clark Alfaro, Mixtecos en frontera. Pueblos indígenas del México contemporáneo, México, CDI, 2008, p. 49.

 p. 202.

 

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