La regia boda
Eugenio Barragán [@] [www]

De nuestro corresponsal en el TAJ MAHAL. AGRA. La India.

Desde este país milenario, La India, presenciamos la boda del milenio entre la Bella Durmiente y Belcebú. Como fondo el monumento más emblemático del arte mogol, El TAJ MAHAL, transformado en capilla para tan magno acontecimiento.

Cada uno de los protagonistas partió de la monumental puerta que precede al jardín de 300 metros de extensión, dominado por el gran estanque que divide como línea imaginaria este gran monumento en dos partes.
Belcebú vestía sus mejores galas con un frac de piel de ciervo hábilmente curtido con su sangre. Los príncipes del Infierno que le seguían a corta distancia le vitoreaban al grito de: - ¡Salve Belcebú! -
La Bella Durmiente vestía un precioso traje blanco diseñado por la escuela del SASTRECILLO VALIENTE. LA larga cola de siete metros era portada por los siete enanitos que iban tropezando continuamente y cantando: - ¡LA RA LA, LA RA LA! -

La entrada al templo fue celebrada con gran jolgorio por los invitados del novio. El distinguido grupo de motoristas, situados en la zona negra, formado por Los Ángeles del Infierno levantaron sus brazos con sus motosierras al aire atronando la atmósfera de su medio cielo nublado. De fondo sonaban las inconfundibles notas de los característicos rock satánicos.
Tras la boda se produjeron una serie de actos vandálicos por parte de estos invitados. Los mármoles de los cenotafios de Mumtanz Mahal y del Sha Janan aparecieron con pintadas de: - ¡Vivan los novios! -

En la otra banda, la zona blanca, se impuso un respetuoso silencio cuando sonó la Marcha Nupcial. Los invitados sacaron sus pañuelos bordados en seda y oro, creados especialmente para la boda por la mencionada escuela del sastrecillo valiente.

El sacerdote siamés, medio demonio medio ángel los casó. Tras el altar una cruz presidía el evento. Por supuesto, en la zona obscura, estaba la mitad invertida.

La salida del TAJ MAHAL fue apoteósica. Les realizaron el ceremonial pasillo, por un lado, los 101 dálmatas, el flautista de Hamelin, La Cenicenta, Pulgarcito, Mobby Dick, el ratoncito Pérez. Por el otro lado, desenvainaban sus espadas ceremoniales una serie de mercenarios y su pléyade de aguerridos sicarios.
En el cielo, un desfile de aves. A un lado cisnes. Por el otro, encabezados por una gran urraca y un pequeño sequito formado por un par de cornejas y cuervos. A continuación un rebaño desordenado de alimoches y buitres leonados oscurecían, en su conjunto, el medio sol infernal.

Antes de emprender el camino del viaje de novios, mantuvimos la siguiente entrevista.
- Bella, ¿cómo te enamoraste de tu peludo príncipe?
- Ohhhh, que "ilu". Pues nada abrió mi urna de cristal, me besó, y después me agarré a su pecho peludo y a sus cuernecitos. Y por dios, - en estos momentos Belcebú comenzó a toser - que caña de príncipe satánico, qué feronomas en su sudor, que excitación. MMMM ¡Qué todo!
- Por favor, Belcebú, que le hizo dar el paso de abrir la urna y violarla varias veces. Belcebú, no deseaba realizar declaraciones pero ante nuestra insistencia y en exclusiva para nuestros tele espectadores conseguimos unas palabras.
- Ná, las ganas de llenar el infierno de nuevos adeptos con gente inocente.Los periodistas nos estremecimos al escuchar su grave voz y babosear sobre el micrófono con gran elegancia.
Y con el típico - Vale, que seáis muy felices y comáis perdices.- Me despedí de esta encantadora pareja. Aunque corren rumores de que ya han tenido sus primeras discusiones por el talante de sus caracteres opuestos. Suponemos que en próximas entrevistas lo desmentirán o lo afirmarán.
Pepe Chismoso desde Agra, La India, para TV Cotilleo.

los invitados del novio | esta encantadora pareja

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