Según la información facilitada por el Colegio, el Parque de la Isla es "el jardín más emblemático de Burgos", sobre el que existe un riesgo evidente de alteración sustancial tras el concurso convocado por el Ayuntamiento de Burgos en el mes de junio y su posterior reiteración.
En ambos casos se describen varias actuaciones que el colegio considera "inadecuadas" y se insiste en la importancia de las obras de infraestructura; además de mantener una inversión de 4.500.000, "a todas luces desproporcionada para las obras de conservación y mantenimiento que requiere un espacio de esta naturaleza".
El Colegio Oficial de Arquitectos estima que la consideración del Parque de la Isla como Bien de Interés Cultural (BIC) abre la vía para la "adecuada protección" de este espacio de la ciudad, cuyo sistema de parques "no goza en la actualidad de ninguna protección genérica ni de elementos singulares, en el sentido establecido por nuestra Legislación del Patrimonio Cultural".
El Colegio profesional considera que La Isla debe ser preservado de modo conjunto, ya que se trata de un parque singular con más de 200 años de historia, que se ha ido configurando durante generaciones y que está ubicado en un entorno especialmente sensible, junto al río Arlanzón y articulando la secuencia entre el Paseo del Espolón y el parque de El Parral.
En este sentido, el colegio solicita al gobierno regional que proteja su configuración actual, que lo incluye en el sistema general de espacios libres y zonas verdes, pero que debe incorporarse a la delimitación del Plan Especial del Centro Histórico de Burgos.
Los criterios de protección también deben impedir la realización de edificaciones para nuevos usos y garantizar que las obras se limiten a labores de conservación y mantenimiento, todo ello dentro de la consideración de BIC como Jardín Histórico.
Asimismo, el Colegio Oficial de Arquitectos considera que la intención municipal de comunicar el Parque con las márgenes del río, siguiendo la pauta de creación de escolleras en los tratamientos de cauces fluviales supondría alterar de modo sustancial el paisaje y el biotopo de la ribera del Arlanzón haciendo desaparecer la vegetación y fauna asociada a ella.
::: Noticia generada a las 4:37 PM