domingo, junio 04, 2006 :::
Fuente: Sur Digital Fecha: 4-6-06 Autora: Pilar R. Quirós
EL JARDÍN DE MÁLAGA. SU RESTAURACIÓN TRAS UN SIGLO Ruta por un Parque del siglo XXI
Con una centuria a sus espaldas, ahora toca restaurarlo: se plantarán más de cien especies ornamentales en el que ya es uno de los tres mejores jardines subtropicales de Europa. SUR hace un recorrido por esta joya botánica
Málaga
El día se levanta encapotado. Amenaza tormenta. Y Alberto Serón, director de la obra del Parque, y el ingeniero de Montes José Ángel Carrera se cobijan en una pequeña caseta de información que hay donde estaba antiguamente el kiosco de la Marina. Su único objetivo: hacer entender al visitante cómo quedará el Parque de Málaga tras su restauración. Una palabra que Serón recalca, «el Parque de Málaga va a restaurarse, no a hacerse de nuevo. Por eso es prioritario preservar el proyecto original».
Serón, muy propio, echa mano de la historia para explicar qué supuso para Málaga la construcción del Parque. «El Puerto llegaba hasta la Cortina del Muelle, pero los barcos no entraban hasta esa zona, se quedaban en la bahía. Por eso, se pensó en reformar el Puerto, y la parcela intermedia se rellenaría de tierra y se vendería para hacer casas, pero don Antonio Cánovas del Castillo firmó un decreto en 1896 por el que se obligaba al Puerto a hacer una cesión de los terrenos a la ciudad, con la condición de que se hiciesen jardines y se mantuviese la anchura de la Alameda», indica.
Tras la muerte de Manuel Domingo Larios, marqués de Larios, su apoderado presentó un proyecto en Cabildo que consistía en la prolongación de la Alameda Principal hacia Levante. El proyecto, como se explica en el volumen 'Cien años del Parque de Málaga' (Bejarano, Del Cañizo y Sesmero, 1998:13), era de Strachan Viana-Cárdenas, que trabajó a las ordenes del marqués y había llevado a cabo la construcción de la calle Larios.
Pero, el plan final del Parque fue de Joaquín Rucoba y Tomás Brioso, que plantean el Parque como una colección botánica de especies de todo el mundo. De hecho, la ciudadanía vivió con gran expectación la llegada al Puerto de los barcos cargados de plantas traídas desde los cinco continentes. Era casi una fiesta, subraya Serón.
El Parque del siglo XXI quiere recuperar esta filosofía y el espíritu con el que fue creado hace más de cien años, que consistía en la aclimatación de nuevas plantas, haciendo gran hincapié en las colecciones subtropicales debido a la fácil adaptación que tienen en Málaga, algo que se puede observar en el propio Parque y en el jardín botánico-histórico La Concepción.
A pie de obra, y caminando por el paseo de la zona sur, Serón explica que uno de los grandes objetivos de la restauración del Parque es, sin duda alguna, mejorar esa colección botánica que, en muchas ocasiones se ha banalizado. «Cuando se moría un ejemplar se sustituía por otros de menor valor como pacíficos, adelfas, y ahora tenemos la oportunidad de recuperar esos espacios y darles el valor que de verdad deben tener», añade.
De camino hacia la glorieta del Fiestero, se une a la comitiva Paloma Muñoz, ingeniera técnica agrícola y paisajista de la Gerencia de Urbanismo que, además, es autora del proyecto junto a la ingeniera de Caminos Pilar Vila y el arquitecto Pau Soler. «Uno de los objetivos es enriquecer botánicamente el Parque. Por eso, a priori se pretende que el número de especies aumente entre 100 y 200», señala Paloma. Actualmente, el Parque cuenta con 2.100 pies (entre arbustos y árboles) y un total de 212 especies. Su gran colección subtropical lo ha situado, por tanto, en un lugar de honor: es uno de los tres mejores jardines subtropicales de Europa junto a La Concepción de Málaga y La Orotava de Tenerife.
Colecciones de plantas
Para mejorar la biodiversidad del Parque, los técnicos han pensado en incluir nuevas colecciones de cycadáceas, musáceas, acuáticas, de palustre y rosáceas (se creará una rosaleda en los jardines de Pedro Luis Alonso) así como aumentar las colecciones de palmeras, arbustos de sombra y de sol y helechos.
Una de las familias de especies que seguramente despertará el interés será la de acuáticas, que se situará en el actual estanque de patos, que se ocupará con nenúfares, papiros y lotos. Las anátidas irán al estanque que diseñó el arquitecto Guerrero Strachan en los jardines de Pedro Luis Alonso, que actualmente está vacío. A este espacio se le dotará de un sistema de recirculación y saneamiento del agua para evitar los inconvenientes del mal olor.
La colección de palmeras también aumentará con al menos 30 nuevas especies, según apunta Paloma Muñoz. Y un lugar de honor, sin duda alguna, tendrá la palma real cubana. De esta exótica palmera existe una bella alineación en el CIFA de Churriana, que en su día plantó el director de la Concepción, Leandro Olalla. A la palma real cubana ('Roystonea regia'), que tiene un tronco gris y un bello capitel verde, se le sumarán otras especies de palmeras como la espectacular 'Caryota gigas'
El recorrido continúa por la zona sur del Parque. En la glorieta de la Ninfa se han plantado ya cuatro cipreses al lado de la murraya o jazmín de Persia. Más adelante, un grupo de pinos canarios (unos ejemplares que son imbatibles para el fuego y que resurgen de las cenizas, como ya se ha visto en el Teide) cobijan un grupo de helechos, plantas de las que también se quiere hacer una colección representativa, según subraya Paloma.
Monumentos
Sara Elena trabaja restaurando la glorieta de la Ninfa. Limpia sus azulejos, que acumulan años de suciedad. Ésta es una de las actuaciones más importantes que se realizará en el Parque, y que pasará por sacar a la luz todo el patrimonio escultórico que cobija este emblemático jardín.
Una de las peculiaridades que tendrán los dos paseos del Parque, tanto el de la zona sur (junto al paseo de los Curas) como el de la zona norte (el que linda con el Ayuntamiento) será la creación una especie de 'salones', que tendrán un pavimento en el suelo de distinto color, y grandes bancos de piedras a los lados, cuyas formas tendrán muy en cuenta los edificios históricos y jardines próximos para crear armonía con el entorno. Los salones tendrán varios colores: negro marquina, travertino rojo, amarillo macael, crema huéscar y gris claro. No obstante, el pavimento en general será de piedra caliza de color crema ámbar. Además, los paseos laterales no serán serpenteantes sino lineales, para ser fiel al proyecto original del Parque, según subraya Serón, y para tener una continuidad visual. Esta linealidad será fundamental por las noches, cuando un sistema de iluminación transmitirá seguridad y belleza al paseo noctámbulo por el jardín. Los que se adentren en sus entrañas contarán con puntos de información y paneles para realizar los recorridos, un aspecto que ahora (a excepción de los nombres de las especies) era casi inexistente. Para ello, se crearán itinerarios botánicos, áreas de recreo con kioscos y zonas de descanso.
La zona infantil, una de las que tradicionalmente más visitadas, contará con juegos para niños de distintas edades y el pavimento será de arena, según indica la normativa. En este entorno se colocarán pequeños kioscos y mesitas para que los sufridos padres vean divertirse a sus hijos tomándose un refrigerio. Una idea que, sin duda alguna, será muy aplaudida.
Las sendas de tierra por las que pasea la comitiva serán de otro material: calcín de vidrio. «Se obtiene del reciclado del vidrio y de productos con propiedades aglomerantes, pero da la sensación de que es un material suelto. Es fantástico para pasear con cochecitos de niños y para los minusválidos. Y además, el agua cae hacia los parterres, y la que queda debajo de este camino no se evapora. Se ha utilizado en El Retiro de Madrid», según subraya Serón, que dice que se ha estudiado concienzudamente la idoneidad de este material.
Accesos y pasos
Entre otros apartados, se mejorarán los accesos eliminando barreras arquitectónicas, se dibujarán nuevos pasos de peatones para evitar cruces indebidos, se pondrá en marcha una moderna red de riego y se realizarán cinco carriles para el tráfico en general y dos más reservados para el autobús.
Tras este recorrido, no hay que olvidar que el Parque de Málaga ya es en sí un museo natural. De hecho, se sitúa entre los tres mejores jardines subtropicales de Europa. Las palmeras vietnamitas, las aves del Paraíso de Suráfrica, los ficus australianos, los bambúes chinos, las calas de Etiopía, los rafiolepis de China y Japón, las alocasias de la India y los tuliperos del Gabón ya están ahí creando un espacio único. Por eso, la prioridad básica es preservar este enclave y para ello es necesario restaurarlo. Si además se mejorase, algo que todavía hay que ver, la actuación sería de matrícula. Marzo de 2007 es el umbral para saberlo. La fecha en la que el Parque de Málaga tendrá una nueva cara, que respetará, -según el proyecto-, su actual fisonomía.
EL PROYECTO
La obra tiene un presupuesto de 13 millones de euros y se ejecutará en 13 meses. Por tanto, estará lista en marzo de 2007.
Nuevas colecciones de plantas: Habrá nuevas colecciones de musáceas, cycadáceas, acuáticas (lotos y nenúfares), palustres (papiro africano) y rosáceas.
Ampliación: Se ampliarán y aumentarán la de palmeras (entre ellas la espectacular la asiática 'Caryota gigas'), la de arbustos de sombra y de sol, y la de helechos.
Protección: Se protegerán un grupo de árboles de especial interés y se realizará un catálogo.
Plantas: Antes de ser plantadas se someterán a un plan fitosanitario y a una estricta cuarentena.
::: Noticia generada a las 3:52 PM
- Fuente: Sur Digital Fecha: 3-6-06 Autor: JOSÉ ANTONIO DEL CAÑIZO
LA CIUDAD Y SUS ÁRBOLES: El Parque tenía cáncer
Málaga
La remodelación del Parque despierta cada vez más interés, y el viernes 26 apareció en SUR un artículo de Teodoro León Gross, que estuvo 'sembrado', que es lo mejor que puede ocurrir hablando de árboles y jardines. Y tenía muchísima razón (salvo en los renglones en que me elogió), pues a unas cuantas frases dignas de subrayar-sonreír-pensar-guardar añadió la clarividencia de recalcar que «el problema del Parque no es la desaparición de esos plátanos que comenzaron a morir hace veinticinco años con una tala salvaje. Ahora se trata del futuro de ese paseo que en verano arderá bajo la solana. Y el debate no parece claro».
Tras aportar razonamientos, que tanta falta hacen, calificó de sugerente la posible creación de pérgolas con trepadoras para obtener pronto sombra y decoración, propuesta de Francisco Ruz que puede verse en www.jacanizo.com ilustrada en color, y que apoyo plenamente tras haberla madurado juntos pateándonos las dos amplias aceras del Parque, objeto de preocupaciones y quizás de insolaciones.
Pero en mi artículo anterior planteé siete preguntas y anuncié que iría comentándolas, y la primera es: ¿Ha sido inevitable y juiciosa la eliminación de las cuatro filas de plátanos de sombra?, luego debo dejar para otro sábado el seguir informando sobre tan esperanzadoras pérgolas.
Dado que cualquier persona con células cancerosas ruega que se las eliminen inmediatamente, estoy convencido de que si entrevistásemos al Parque se mostraría contentísimo de que le hayan extirpado esos elementos 'cancerosos', para disfrutar de un buen transplante de árboles jóvenes, sanos y con futuro.
Y puesto que cualquiera que hace obras en casa aplica la conocida Ley del Poyaque, y decide que 'po-ya-que' levantamos todos los suelos y cambiamos los saneamientos vamos a aprovechar para hacer también esto y lo otro, porque yo ni loco me vuelvo a meter en obras dentro de pocos años, supongo que al abordar las obras del Parque sus responsables han aplicado dicha ley, mientras que otros quizás les habrían cedido generosamente el embolado a una futura corporación, con grave perjuicio para la ciudad, porque tratándose de árboles peligrosos e incurables, cuanto antes mejor.
Y lo dice un veterano defensor entusiástico que disfruta cuando articulistas, ecologistas y amantes de los árboles en general defienden los que ven amenazados, pues milito en sus filas desde hace cuarenta y tantos años, y me alegro muchísimo cuando se logra salvar árboles sanos y valiosos en cualquier lugar del mundo.
Pero los médicos, veterinarios y profesionales de la agricultura, los montes y la jardinería sabemos que hay enfermos incurables, y que una sensata gestión del patrimonio arbóreo exige reemplazarlos por una nueva arboleda sana y sostenible, ¿ya! (Seguiremos reflexionando).
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Fuente: Sur Digital Fecha: 26-5-06 Autor: Teodoro León Grass
EL MIRADOR El Parque
NO resulta precisamente alentador que el debate social sobre el paisaje vegetal de las ciudades haya sido espoleado por una pin up reciclada baronesa. Pero eso es lo que hay. El asunto ha pasado de Salsa Rosa al telediario, y no al revés. Al menos, eso sí, ella ha logrado que haya debate, porque hasta ahora se afeitaban parques y bulevares entre la indiferencia colectiva. No obstante, la irrupción de la baronesa Thyssen ha tenido ventajas pero también inconvenientes: si su influencia mediática ha popularizado un asunto a menudo invisible, obligando a las autoridades a reconsiderar talas masivas en Madrid, Sevilla o Málaga; en cambio, sus amenazas de amarrarse o subirse a un árbol le ha dado al asunto ese barniz demagógico que siempre socava la dialéctica de la razón.
En Málaga, de hecho, José Antonio del Cañizo, un experto de prestigio tan comprometido con la ciudad -basta leerle en estas mismas páginas- como alejado de los despachos oficiales, ha dado su aval a la tala de los plátanos peligrosos del Parque invitando a los escépticos al cementerio de troncos para comprobar que efectivamente estaban enfermos, en tanto que los ejemplares más sanos se han trasplantado en Las Virreinas sin condenarlos a esa guillotina de la aristocracia vegetal que es la motosierra.
Descontada esa bronca, el problema del Parque no es la desaparición de esos plátanos que comenzaron a morir hace veinticinco años con una tala salvaje. Ahora se trata del futuro de ese paseo que en verano arderá bajo la solana. Y el debate no parece claro. La Universidad ha sido excluida de las consultas y la Sociedad de Ciencias -a la que sí han dado velas en este entierro de árboles- apuesta por el almez, especie desaconsejada por quienes creen, como Cañizo, que cabrán mal entre las copas de las palmeras alienadas estrechamente. En todo caso, y a más corto plazo, este ingeniero se apunta a una tesis sugerente: crear una larga pérgola sobre la acera propiciando un umbráculo de paseo que además se convertiría en una atracción en sí misma como la del jardín Fairchild de Miami. Ésta sería tal vez la mayor pérgola del mundo, embellecida con glicinias, bignonias y pirostegias, con flor todo el año. El asunto, más allá de las demagogias de la baronesa, merece un debate y quizá un concurso de ideas. Lo que no vale es la coartada de que esto encaja mal en los planes del arquitecto. Se entiende que el Parque no tiene que encajar en los planes del arquitecto, sino los planes del arquitecto encajar en el Parque.
::: Noticia generada a las 3:18 PM

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